04 de Enero de 2023

Atendiendo la necesidad de la industria del salmón de tener una producción cada día más baja en su impacto o huella ambiental, Kran desarrolló una solución, a base de nanoburbujas, para recuperar los fondos marinos de los impactos propios de la industria acuícola. Los resultados están siendo muy favorables.

Desde el año 2017, Kran –empresa con base en Puerto Varas, región de Los Lagos– ofrece soluciones a la industria del salmón basadas en el poder de las nanoburbujas. La compañía dispone de aplicaciones, que utilizan esta tecnología, para la recuperación de los fondos marinos, extensión de la vida útil del salmón, higiene en plantas de procesos y tratamiento de RILes entre otras prestaciones.

Uno de los servicios de la compañía que más ha llamado la atención es el de recuperación de fondo marino. Consiste en el uso de sistemas generadores que inyectan nanoburbujas en el lecho marino, acelerando el intercambio gaseoso y catalizando la activación de la biota natural, favoreciendo con ello la restauración del ecosistema.

“Cuando empezamos el 2017, existía gran interés de la industria salmonera por encontrar soluciones que disminuyan el impacto en la columna de agua y fondo de las distintas concesiones. Esto fue un impulso para empezar con las primeras validaciones y encontrar empresas productoras que creyeran en la tecnología. Hoy, vemos que existe un mercado competitivo de servicios que han ido replicando este modelo, lo que ha sido un gran incentivo para ir mejorando las operaciones día a día, así como ha colaborado también a la validación de esta tecnología en la industria. Ello se vio reflejado en el ajuste normativo que llevó a la publicación de la Resolución Exenta 1141”, cuenta el gerente acuícola de Kran, Mauricio Bueno.

¿Cuál es la importancia de la Resolución Exenta 1141? “Esta resolución tiene dos aristas. La primera, es que nos permite ingresar con el servicio de manera expedita, es decir, en diez días hábiles podemos estar trabajando en la concesión. La segunda arista, se relaciona con las obligaciones definidas en el documento. Lamentablemente, estas desincentivan la mitigación, pues se enfocan en la aplicación reactiva y no proactiva. A pesar de esto, en Kran actualizamos nuestra propuesta con un sistema ´llave en mano´ customizado, es decir, nos planteamos ajustar cada servicio a las necesidades del productor”, explica el ejecutivo.

De acuerdo con el gerente acuícola de Kran, cada concesión tiene sus propias variables que se deben considerar a la hora de aplicar un mecanismo físico, como las nanoburbujas, tales como: corrientes, profundidad, temperatura, niveles de carga orgánica en el fondo, así como la climática del lugar y sus mareas. Estos son parámetros fundamentales a considerar para armar una propuesta que se pueda implementar de manera correcta y ajustada a un tiempo estimado, reduciendo así la incertidumbre en el ciclo productivo.

Mejora continua

En cuanto al futuro de esta tecnología, Mauricio Bueno comenta que esperan seguir mejorando la operación. “Ya llevamos más de cinco años estudiando las nanoburbujas y aplicándolas no solo en el mar, sino que también en plantas de proceso, tratamiento de aguas y otras industrias. Creo que esto nos diferencia, puesto que hemos estado en constante estudio y validación de esta tecnología”, expresa.

Destaca que 2023 será un año intenso, dado que estarán próximos a la entrada en vigencia de la modificación a la Ley 21.410 sobre desechos orgánicos. En esa línea, “vemos con optimismo cómo la industria se ha adelantado a la norma, validando soluciones tecnológicas y entendiendo que el camino es la mitigación y adaptación para lograr un equilibrio sustentable. Hemos estado trabajando de la mano con nuestros clientes para generar soluciones bajo sus propios requerimientos. El próximo año nos enfocaremos en consolidar esas relaciones para convertirnos en partners a largo plazo y no simples ´bomberos´. Incluso, nuestro servicio ya tiene aplicaciones adicionales, puesto que con los mismos equipos podemos retirar o georeferenciar elementos inorgánicos y realizamos levantamiento de datos tipo informe ambiental. De esa forma, nos vamos transformando en un proveedor clave dispuesto a evaluar los nuevos servicios que requiera la industria”.

Desde Kran enfatizan que su servicio “llave en mano” se acomoda a las necesidades del productor acuícola, y puede ser bastante completo. Por ejemplo, la firma mantiene un convenio con el laboratorio Plancton Andino, el cual se encarga de todo el muestreo requerido.

En materia operacional, en tanto, Kran tiene bastante experiencia en centros categoría 4. “Conocemos los fondos y, mediante un diagnóstico previo, definimos la metodología de trabajo, lo que incluye independencia en gas y sistema submarino de geolocalización (los GPS superficiales no se ajustan a lo que uno necesita). Cada servicio se adapta al requerimiento del cliente”, dice Mauricio Bueno

Añade que, desde el punto de vista orgánico, cada fondo marino es distinto en términos de corrientes y mareas, como también se ha validado que la presencia de microorganismos (en un centro categoría 4) puede estar en un fondo plano rocoso, como de manera intersticial entre rocas, lo cual debe ser enfrentado con diferentes estrategias.

Nuevos proyectos

Kran también está trabajando en otros proyectos. Desde mediados de 2021, comenzaron a realizar pruebas para aumentar la eficiencia en los baños de Cáligus a través del uso de las nanoburbujas Kran. “Hace más de dos años realizamos las primeras pruebas para reemplazar el uso de peróxido de hidrógeno en la reducción o mitigación del Cáligus. En la actualidad, nos encontramos validando esta aplicación con laboratorios y productores.

Adicionalmente, Mauricio Bueno señala que “hace unos meses incorporamos un nuevo servicio a nuestra cartera correspondiente al sistema de sanitizado para reducir tiempos de lavado y químicos”. Este servicio se suma al ya mencionado de remediación en mar, a la fabricación de hielo escama (patentado) y al trabajo en RILes para controlar demanda biológica y olores.

 


 

FUENTE: Aqua